Si te levantas rígido, dolorido o necesitas diez minutos para que tu espalda se sienta normal, tu colchón no está haciendo su trabajo. El mejor colchón para el soporte de la espalda debe mantener tu columna vertebral en una posición cómoda y neutra durante toda la noche, sin permitir que tus caderas se hundan demasiado ni que tus hombros estén bajo presión.
Eso suena simple, pero el soporte de la espalda es donde muchos compradores se atascan. Algunos asumen que más firme siempre significa mejor. Otros se centran en las capas suaves de confort y olvidan lo que sucede debajo. En la práctica, el colchón adecuado depende de tu posición al dormir, tu peso corporal y la cantidad de alivio de presión que necesitas junto con el soporte.
¿Qué hace que un colchón sea el mejor para el soporte de la espalda?
Un colchón de apoyo hace dos cosas a la vez. Primero, sostiene las partes más pesadas de tu cuerpo, especialmente las caderas y la parte baja de la espalda, para que tu columna vertebral no se curve de manera incómoda. Segundo, amortigua los puntos de presión lo suficiente para que tus hombros, caderas y articulaciones no trabajen contra la superficie toda la noche.
Por eso, los colchones demasiado blandos o demasiado duros pueden causar problemas. Un colchón demasiado blando puede permitir que tu sección media se hunda, lo que puede tensar la parte baja de la espalda. Un colchón demasiado duro puede presionar los hombros y las caderas, especialmente para quienes duermen de lado, y eso a menudo lleva a dar vueltas y dolores matutinos.
Para la mayoría de las personas, el punto óptimo es la firmeza media. Eso no significa que todos los colchones de firmeza media se sientan igual, porque los materiales y la construcción importan tanto como la etiqueta de firmeza. Un colchón de muelles ensacados con una parte superior acolchada puede sentirse muy diferente a un colchón de espuma de alta densidad clasificado con la misma firmeza.
El mejor colchón para el soporte de la espalda según la posición al dormir
Tu posición habitual al dormir es una de las formas más rápidas de reducir las opciones para elegir el colchón adecuado.